lunes, 14 de junio de 2010

Drogas en Guatemala

LAS DROGAS EN GUATEMALA

GUATEMALA, sep (IPS) - El departamento guatemalteco de San Marcos, limítrofe con México, es el epicentro del narcotráfico y las plantaciones ilegales en este país. El primer balance del estado de emergencia impuesto allí por el gobierno indica la erradicación de más de 17 millones de plantas de adormidera (amapola).
El "estado de prevención" impuesto el 29 de agosto en cinco municipios de San Marcos --Concepción Tutuapa, Ixchiguán, San Miguel Ixtahuacán, Tajumulco y Tejuela-- implica la suspensión de los derechos de reunión, manifestación, libre expresión y circulación. También se prohíbe el porte de armas de fuego. No hay plazo para su levantamiento. Se trata del más leve de los estados de excepción previstos por la Constitución Política de Guatemala, al que siguen el estado de alarma, de calamidad pública, de sitio y de guerra. Las limitaciones a la libertad de expresión obedecen, según las autoridades, a la necesidad de evitar publicaciones que contribuyan o inciten a la alteración del orden público. Hasta el momento no se han denunciado repercusiones sobre la actividad de la prensa. El presidente Óscar Berger dijo a IPS que la decisión se adoptó para combatir el crimen organizado, buscar armamento, capturar a personas vinculadas al narcotráfico y erradicar las plantaciones de adormidera, de la que se obtiene el opio, la morfina y la heroína. Sin embargo, no es un secreto que el gobierno guatemalteco busca mejorar su imagen internacional en materia de combate al narcotráfico y la delincuencia en momentos en que compite --apadrinado por Washington-- por un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que también codicia Venezuela. "Obviamente, el éxito del operativo de San Marcos es una ayuda para entrar en el Consejo de Seguridad", admitió Berger. En cambio, el vicepresidente Eduardo Stein dijo a IPS que "aunque no estuviéramos compitiendo, el operativo se habría hecho igual". El 3 de septiembre, el ministro de Gobernación (Interior), Carlos Vielmann, anunció los primeros datos oficiales del operativo, que calificó de "históricos": 17.544.882 plantas de adormidera y 84.188 de marihuana erradicadas. Además, fueron detenidas 20 personas acusadas de diferentes delitos, 10 de ellos relacionados con el cultivo de marihuana, tres por portar ilegalmente arma de fuego, dos por tenencia de drogas, dos por ocultamiento de identidad, una por encubrimiento, una por órdenes de captura vigentes, y una por "cohecho pasivo". Fueron decomisadas 12 armas de fuego, 12 vehículos robados, seis libras (2,7 kilogramos) de marihuana procesada para el consumo y tres libras (1,4 kilos) de semilla de marihuana seleccionada. San Marcos es un puente natural para el narcotráfico. Parte de la región sudoccidental del país, tiene una extensión de 221 kilómetros cuadrados. Limita al norte con Huehuetenango y al sur con el océano Pacífico. Siguiendo desde allí la línea de la costa se llega a Colombia. Al este se encuentra el segundo departamento más importante del país, Quetzaltenango, y al oeste, México. Pero allí no terminan sus bondades para el negocio de drogas. Su topografía, su clima generalmente templado y sus suelos fértiles para todo tipo de cultivos hacen parte del atractivo. Sin embargo, la ventaja comparativa más importante de San Marcos es la pobreza en la que viven 87 por ciento de sus 794.951 habitantes, la mayoría agricultores cuyos ingresos no superan los dos dólares por día. Las primeras reacciones de la población ante el operativo fueron de calma. El obispo católico de San Marcos, Álvaro Ramazzini, quien lleva 17 años en el departamento, confirmó esa percepción. "La tranquilidad del pueblo marquense se dejó ver desde el principio. El estado de prevención va dirigido a los que esconden armas, los que siembran amapola, los que crean violencia", dijo a IPS. El operativo comandado por Vielmann y el director de la Policía Nacional Civil, Erwin Sperissen, incluyó a 600 policías y 300 militares destinados a eliminar cultivos y arrestar intermediaros, conocidos en Guatemala como "coyotes". En la venta de materia prima para drogas ilícitas, los coyotes se llevan la mejor parte. Esta actividad ha convertido en millonarios a algunos. Pero la inmensa mayoría de la población sigue pobre. Con una cuerda de terreno (casi 437 metros cuadrados) donde cultivar maíz o fríjol, un agricultor gana anualmente 4.000 quetzales, equivalentes a unos 500 dólares. Es difícil entonces resistir la tentación de multiplicar por 12 esos ingresos plantando adormidera (Papaver somniferum, de la misma familia y género que la amapola), de la que se extraen los alcaloides opiáceos. Para amortiguar el efecto económico y social de eliminar los cultivos, el gobierno acompañó los operativos con la entrega a familias campesinas de 1.000 bolsas con 23 kilogramos de maíz, siete de fríjol, 2,3 de arroz, 2,2 litros de aceite, 2,3 kilogramos de bebida fortificada (a base de cereales) y 2,3 de harina nutricional. El contenido de cada bolsa alcanza para alimentar a una familia de modo muy básico y por 15 días. El intento, según el comunicado de prensa del Ministerio de Gobernación, es apoyar a los agricultores para que modifiquen sus hábitos de cultivo. El presidente aseguró a IPS que se pondrían en práctica mejores programas de desarrollo en la región, mientras, en conferencia de prensa, el ministro de Gobernación dijo que los operativos continuarían sin un límite de tiempo establecido. En estas condiciones, no hay garantías de que no vuelvan a plantarse las especies de adormidera y marihuana que produce San Marcos. Todavía no se conoce el impacto de las medidas en la producción y en el mercado de drogas. El éxito del que habla Berger fue cuestionado por la activista Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, dedicada a promover los derechos humanos. "Lo de San Marcos hay que verlo con delicadeza. Tampoco tuvieron grandes resultados. Reconocemos que no violaron los derechos humanos, pero fueron medidas coyunturales de efecto publicitario que responden a la agenda de seguridad estadounidense", opinó. Mientras en San Marcos se actuaba contra el narcotráfico, el 7 de este mes, un camión de caudales con ocho millones de dólares fue asaltado cuando el Banco de Guatemala estaba por trasladar esa suma a la Reserva Federal (Banco Central) y a otras entidades financieras de Estados Unidos. Para el presidente Berger fue un grave incidente, que puede ocurrir en cualquier lugar. "Obviamente, nos deja mal frente a la comunidad internacional, pero hay que recordar que hace cinco años a ellos (Estados Unidos) les estrellaron dos aviones en el centro neoyorquino", acotó. (FIN/2006)


Los cárteles guatemaltecos 1. “Cártel de Sayaché”Opera en el municipio del mismo nombre localizado al norte de Guatemala. Es en los norteños departamentos de Alta Verapaz y Petén, colindantes con México, donde tienen su principal zona de influencia. El líder es un guatemalteco de apellidos Overlick Mejía, quien, en junio pasado, fue detenido, en ese país, con un cargamento de 30 kilos de cocaína. Más tarde, fue liberado por un juzgado penal de Cobán junto a cuatro de sus lugartenientes, bajo caución económica. Desde entonces, no se conoce su paradero.2. “Cártel Luciano”Sus líderes y miembros poseen muchísimas conexiones con el “Cártel de Sinaloa”, México. Opera en la costa sur de Guatemala y en el altiplano occidental de ese país. Las autoridades guatemaltecas conocen a un número importante de finqueros de esa zona que colaboran con ese cártel en el trasiego de la cocaína. Ninguno de sus líderes ha sido procesado en los últimos diez años. Las capturas de las autoridades se han reducido a pequeños distribuidores y transportistas de droga. Poseen también conexiones con otros cárteles mexicanos, como el de “Guadalajara”. Fue, precisamente, en su zona de operaciones donde, por mucho tiempo, se ocultó el conocido narcotraficante mexicano, el “Chapo Guzmán”, quien fue capturado en Guatemala en 1998. Para aprehenderlo se desató una cacería humana en ese país. En los pasados cinco años se han capturado decenas de avionetas procedentes de Colombia y se calcula que, al menos, dos mil personas podrían formar parte del grupo de operaciones de ese cártel.2. “Cártel de Zacapa”Esta organización aún opera. Fue muy poderosa hasta hace cuatro años, cuando fue capturado y extraditado a los Estados Unidos Arnoldo Vargas, alcalde de la ciudad, que le dio el nombre al cártel. A Vargas se le tenía como el principal facilitador para el paso de más de cinco toneladas de droga por Guatemala. Aunque la actividad del cártel ha disminuido, los lugartenientes de Vargas todavía transportan droga, desde Honduras y El Salvador, por vía terrestre. Eso sí, lo hacen en menores cantidades que antes.4. “Cártel de Santa Rosa” o de “Taxisco”Es el último que se fundó en Guatemala. Se le atribuyen las principales cargas llevadas por mar hasta Guatemala para luego trasegarlas hasta México y Estados Unidos. Sus hombres operan en el departamento de Santa Rosa y Jutiapa, al suroriente de Guatemala, en territorio fronterizo con El Salvador. En la zona donde operan han incendiado aeronaves cuando fueron descubiertas por los radares de los grupos antidrogas que operan en ese país. En lo que va de este año han incendiado tres avionetas y dos helicópteros. Las autoridades guatemaltecas no han logrado detener a ningún miembro del cártel ni tampoco incautaron drogas. Ese cártel está integrado por una serie de finqueros de esas zonas. Ellos emplean a muchos guatemaltecos y salvadoreños, especialmente en las zonas costeras. Estos hombres son expertos en el manejo de lanchas tiburoneras. En esas zonas constantemente se miran lanchas con motores caros y muy poderosos en manos de pescadores. En Guatemala se dice que los pueblos de la zona han despegado, económicamente, en los últimos cuatro años. Por las calles se miran muchos vehículos lujosos.
Un cargamento de mil 600 kilos de clorhidrato de cocaína fue decomisado en la capital, considerado hoy el mayor en la historia de la lucha contra el narcotráfico en Guatemala.
El ministro de Gobernación, Raúl Velásquez informó que el estupefaciente venía en paquetes escondidos en el doble fondo de un furgón arrastrado por un vehículo procedente de Honduras.
Velázquez elogió el resultado de la operación ejecutada la víspera, sobre todo el trabajo de inteligencia realizado, pues el carro fue seguido constantemente desde su ingreso al país pero esperaron tenerlo en un punto que facilitara la detención.
Esta ocurrió en un puente de una de las entradas de la ciudad en su zona noroeste, donde efectivos de las fuerzas de seguridad lo rodearon y aprehendieron sin enfrentar resistencia a cinco personas, entre las del camión y un auto al parecer usado como escolta.
De acuerdo con el reporte divulgado este lunes, al romper la placa metálica del escondrijo hallaron 85 paquetes con la droga, cuyo valor ronda los 20 millones de dólares.
El ministro destacó cómo el operativo demuestra los avances en las labores de inteligencia para estas tareas y señaló que comienza una investigación para determinar el grupo del narcotráfico al cual pertenecía esa cocaína.
Esa carga hubiera roto el récord de otra del mismo producto decomisada también en esta capital el pasado 6 de agosto, cuyo peso fue calculado en mil o más kilos.
Sin embargo, solo se encontraron 830 kilos pues el resto había sido sustraído poco antes supuestamente por agentes policiales, lo cual provocó la destitución de la cúpula de la Policía Nacional Civil.
El entonces director, Porfirio Pérez, y cuatro elementos más de la plana mayor están sujetos a proceso por ese y otros motivos, e incluso uno de ellos es señalado como integrante de una banda de traficantes y encargado de recibir aquel cargamento.
Durante los últimos meses las autoridades se incautaron importantes cantidades de drogas, principalmente cocaína y seudoefedrina, precursor de estupefacientes sintéticos.

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